Cuando me enteré de que estaba en desarrollo una serie live-action basada en Spider-Noir protagonizada por Nicolas Cage, captó de inmediato mi atención. Era imposible que no fuera así cuando se juntaban dos cosas que adoro: Spider-Man y Nicolas Cage. Siendo sincero, nunca he sido un lector demasiado asiduo de las miniseries de esta versión del personaje. De hecho, la conocí gracias al videojuego Spider-Man: Shattered Dimensions, un título que terminé más de una vez. Aquella estética inspirada en los años cuarenta e influenciada por el film noir fue un detalle que no pude pasar por alto. Siempre me ha atraído ese género. Las historias policiacas, los detectives que se mueven en sistemas decadentes, las sociedades corroídas por sus propias contradicciones y los personajes de moral ambigua han formado parte de mis intereses desde que tengo memoria. La serie no escatima en ninguno de esos elementos. Por eso, antes de continuar, vale la pena aclarar que hablo de ella desde la perspectiva ...